martes, abril 12, 2005

A veces te escuchan, a veces te miran, se sientan a tu lado, te acarician el pelo. Y el mundo parece un pokito menos difícil. A veces, se vacía la alacena y no puedes dar más. Y entonces te la llenan un pokito. Tenía tantas ganas de romper a llorar entre sus brazos. Gracias Rido, no sabes cuantas. Gracias Manu. Gracias Jorge. Me hubiera encantado reaccionar, pero no quería parecer ñoña ni debil delante de los demás y no me atreví. Pero os lo agradezco con toda mi alma y con todas mis lágrimas ahora que nadie me ve :***

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A ti todas q las tienes todas (cuanto tiempo sin decirte esto) :*

Edu dijo...

Bueno es estar rodeado de buenos amigos...